Cultura

Jesús Vidal: “Mi 10% de visión es mi tesoro”

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El Goya al mejor actor revelación por ‘Campeones’ no quiere ni paternalismo ni condescendencia y pide pista para seguir su carrera

Imposible ir con él por la calle ni entrar a un bar a hacer la entrevista. A cada metro, le aborda gente para felicitarle por su discurso y pedirle una foto, y no precisamente por este orden. Él sonríe, dice que sí a todo y a todos, y así no hay quien trabaje. Así que le propongo a un club social privado del centro y allá que nos vamos del bracete, que me solicita él mismo para caminar más seguro. Ve poco, muy poco: el 10% por su ojo derecho. El izquierdo se le cegó por un desprendimiento de retina a los 20 años. Da igual. En el club pasa lo mismo. Todos, del dueño al último socio, quieren un selfi con la estrella. Al final, en la terraza panorámica sobre los tejados de Madrid, es él quién le pide al fotógrafo que le haga una foto extra con su propio móvil. Luego, amplia la estampa a todo lo que da la lupa, pega la nariz al cristal y así disfruta también él por fin de las vistas.

¿Cómo fue quedarse ciego a los 20? ¿Se cabreó con el mundo?

Se hizo de noche, me quedé a oscuras. Fue un apagón físico y anímico del que solo salí con mi optimismo y el cariño de los míos. Más que cabreado estaba desorientado. Tuve que aprender a vivir sin ver. Pero cuando saqué mi primera matrícula, en Románicas, empecé a venirme arriba y al final me saqué a curso por año.

¿Cómo es ver un 10% por un solo ojo?

Para mí es el 100%. Mi luz, mi sombra, mi tesoro. Tengo una tele de 50 pulgadas y ya me has visto mirar el móvil. Así vi la película, y así leo.

¿No se las ha visto canutas?

Sí. Mi vida no ha sido fácil. Los comienzos fueron muy duros. He tenido que bregar mucho y llamar a muchas puertas y tocar muchos campos hasta ver que lo que quería hacer era esto.

Ya que no en los ojos, ¿nota paternalismo en la voz de otros?

En mi vida personal, no tanto. Como no he sido malo académicamente, no he notado ese trato. A raíz de la película, sí lo he sentido más. Al estar los 10 juntos, la gente nos ve como un personaje coral, nos mete en el mismo saco. Hasta me han dicho que me han visto en un documental donde no salía, y me preguntan a qué centro de discapacitados voy. Entonces, les digo que vengo de dar una ponencia de una hora y se quedan mudos.

¿Viendo solo los árboles, se echa de menos ver el bosque?

Claro, pero recuerdo el bosque. Y, además, lo veo a mi manera. Lo huelo, oigo el crujir de las hojas caídas, toco los troncos. Los estímulos sensuales me llegan muchísimo. Ahora mismo, la música de Moon river que está sonando, por ejemplo. La falta de un sentido te agudiza los otros. Las personas con discapacidad intelectual suelen tener una inteligencia emocional muy grande.

¿Qué es la belleza visual para un casi ciego?

La armonía cromática, la luz y las sombras. Aunque no distinga formas, ahora mismo, aquí, hay una penumbra preciosa. Yo recuerdo la catedral de León de niño , por ejemplo. Ahora no veo el conjunto, pero sí las luces, los claroscuros, y es bellísima.

Hizo un máster en Periodismo. ¿Cómo ve el panorama político ahí fuera, colega?

Pues podría decirte que negro, pero siempre tiendo a ver luz al final del túnel, o del foso.

¿Como actor se ve haciendo, no sé, de presidente del Gobierno?

Perfectamente. No incorporo la discapacidad a mi trabajo. De hecho, no había hecho de ciego hasta ahora. He sido un esquizofrénico, un desempleado,… ¿Presidente? Depende de qué presidente, pero claro que podría.

¿Los hay o ha habido aún más cortos de vista que usted?

De vista no lo sé, pero de miras, sí, Y eso es peor que lo mío.

Ahora le hacemoss mucho caso, ¿está preparado para que en un mes dejemos de hacérselo?

Claro, pero estas cosas sirven para conseguir visibilidad, tanto del mensaje de la peli como para que la gente me conozca como actor. Supongo que me reportará oportunidades. De eso se trata, No?

Aproveche y pida pista.

Pista no sé, pero lo que quiero y pido es un lugar en la carretera. Mi propia vía estrecha.

¿Estrecha por qué?

Digo estrecha porque lo que yo quiero es ir trabajando y creciendo según lo que me ofrezcan. Ya dirá el tiempo la anchura de la vía. Lo que sí sé es que Campeones ha sido mi tren y espero estar subido muchos años.

Es el único actor entre los discapacitados de la película, pero la gente cree que hace de usted mismo. Nos la ha colado.

Se lo han comido con patatas. Fíjate que yo creo que el éxito del discurso de los Goya fue por el efecto sorpresa. La gente pensaba que tengo discapacidad intelectual. Veían a alguien que anda y habla lento, que va despacio, que aparenta ser más torpe de lo que es porque va con cuidado, y decía: este chico va a decir gracias y punto. Luego escucharon y se impresionaron de lo bien que habla, de lo bien que se expresa, de los registros léxicos. Los míos no se sorpendieron nada. Me conocen.

O sea, que los únicos tontos somos nosotros.

Bueno, no sé. Yo lo que soy es actor y filólogo.

 

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