Opinión

Los giros de la ‘Veleta Naranja’

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PP y Ciudadanos están a punto de cerrar un acuerdo de gobierno en Andalucía basado en 90 propuestas ya negociadas entre ambos. Sin embargo, dicho pacto sólo cuenta con el respaldo de sus 47 escaños, los cuales no son suficientes para que su investidura pueda salir adelante. Resulta cómico tener que recordarles que necesitan, como mínimo, ocho votos más y que para conseguirlos tendrán que negociarlo con alguien. El caso es que, cuando a ambas formaciones políticas se les pregunta por la negociación para gobernar en la región andaluza, contestan cosas tan absurdas como la que dijo José Manuel Villegas, el número dos de los naranjas, la semana pasada cuando aseguró que “no se va a mover nada” del acuerdo alcanzado con el PP” porque “ningún punto del pacto es negociable”. En la misma línea se expresaba Juan Marín, el líder andaluz, aseguraba que “las medidas ya acordadas son intocables” y que  “será únicamente un gobierno Cs – PP de 47 escaños”. Como si no supieran que el PSOE tiene 33 escaños, que junto a los 17 de los podemitas de Adelante Andalucía suman 50, que son tres más de los que tienen PP y Ciudadanos juntos.

Para crear aún más confusión, los dirigentes de Ciudadanos han centrado el debate en la vergonzosa nueva Ley de Género andaluza e intentan hacer creer que el problema para conseguir el apoyo de VOX está exclusivamente ahí, lo que es absurdo. Para contar con el voto de los 12 diputados de los de Santiago Abascal no basta con derogar tan nefasta legislación feminazi, sino que es imprescindible sentarse a negociar con ellos todo el acuerdo de gobierno. Obviamente, quién quiera el voto de VOX tendrá que hablar sobre todos y cada uno de los puntos de ese pacto, lo cual no quiere decir que las posiciones de los verdes tengan que ser asumidas al 100% por los otros dos partidos. Lo que VOX pide es que quien necesita su apoyo para gobernar se siente a hablar con ellos y les escuche con respeto.

En España ya hemos comprobado lo que pasa cuando el centroderecha gobierna con mayoría absoluta, como la que tuvo el PP en 2011, y se mantiene toda la legislación ideológica de la izquierda, como hizo Mariano Rajoy con leyes como la de la Memoria Histórica, la reforma a la Ley del Aborto de José Luís Rodríguez Zapatero, su normativa sobre la Ideología de Género, etc. Ya lo hemos vivido y no queremos que nos vuelvan a defraudar así. Todos pensábamos que Pablo Casado representaba otra forma de enfrentarse al discurso único progresista, por eso Abascal le ha advertido de que no volverán a hacer lo mismo con su beneplácito. Hay que desmontar el chiringuito ideológico progresista y eso parece que no le hace mucha gracia a la Veleta Naranja.

Muchos piensan que lo que pretende Ciudadanos es provocar unas nuevas elecciones en las que Susana Díaz consiga remontar para poder formar un Gobierno de coalición con ellos. Yo no lo creo, pienso que la aparición de VOX ha situado a los naranjas en el lugar que les corresponde ideológicamente. Surgieron como un partido socialdemócrata, y así figuraba en su ideario, hasta que en 2017 Albert Rivera eliminó las referencias al socialismo para sustituirlas por el liberalismo progresista. Hasta ahora los dirigentes de Ciudadanos han luchado por atraer tanto a los votantes de un PP alejado de la derecha, como a los de un PSOE escorado a la izquierda. Pero desde que ha surgido VOX, con el PP más centrado, ya no pueden aspirar a seguir haciendo lo mismo y han vuelto a girar. Ahora la Veleta Naranja apunta a la izquierda y los de Rivera intentan demostrar lo progres que son… insultando a los votantes de VOX.

Carta a los Reyes Magos de una Administradora única provisional de RTVE

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